Por: Erick Galvez Ayala

Había una vez una persona tan poderosa, tan millonaria, tan influyente que un día sin mas perdió la razón. Su poder le sugirió que podía hablar de todo, cuestionarlo, criticarlo y refutarlo, su nombre es Donald Trump. Donald es el personaje del momento, un candidato a la presidencia de Estados Unidos por el partido republicano, un magnate de Nueva York que como cualquier individuo tiene sus apreciaciones sobre determinados temas, solo que no es necesario expresarlas sino hay al menos un porcentaje de razonamiento.

El dinero o el poder (como quieran llamarle) puede comprarlo casi todo, puede engañarte haciendo creer que tus opiniones son únicas, que no son refutables, puede rodearte de personas a las que no les importas ni un bledo, o puede acercarte con mujeres bellas que buscan un salto de calidad en sus vidas, lamentablemente para Trump los dolares no te dan INTELIGENCIA. Lo menciono por los comentarios peyorativos que este organizador de eventos de belleza ha mencionado en diversas conferencias de prensa contra los latinos, «son corruptos, violadores y delincuentes», «Construiremos un muro en la frontera para evitar el paso de los inmigrantes», no puedo entender como una persona que tiene un grado de diplomacia alto se exprese de este modo, un alto empresario puede pensar lo que quiera (aunque sea una estupidez, los estúpidos pueden vivir) sin embargo expresarlo a nivel mundial como si fuera una opinión políticamente correcta es lo que es totalmente discutible.

Ni hablar del caso discriminatorio contra el periodista Jorge Ramos, una falta de respeto a un profesional que solo busca hacer su trabajo, si lo que Trump espera es ganar la presidencia de nuestro vecino del Norte debe de tomar unos cursos de inteligencia emocional, un diplomado de educación e incluso un curso de la historia de su pais para entender que los latinos hacen de su pais la potencia mundial que es, que los inmigrantes hacen el trabajo pesado que ellos no quieren o no pueden hacer. Lo mas preocupante para nuestro mundo es que hay algunos racistas o discriminadores en pleno 2015 como el, esperemos que individuos como estos vayan mermando conforme pasen los años, la razón no es lo que mas importa sino el respeto a los demas.

«Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano» Confucio