“Caja de ritmos” LOS TETAS

 

Por Erick Gálvez Ayala

 

 

Estamos a mediados de los noventa, en Latinoamérica hay una gran cantidad de grupos con propuestas diferentes, en gran parte, específicamente, en el cono sur. Por la cordillera de los Andes existen bandas emergentes buscando tener su propio sello.

En Chile, es una década donde Augusto Pinochet aún está inmiscuido en decisiones relevantes del país, pero entra en su recta final. Los jóvenes buscan con la música resaltar su cosmovisión, bandas como: Los Tres, Chancho En Piedra, Bola 8, Plátano Macho, Lucybell, Los Miserables, Sexual Democracia y Los Tetas surgen para generar un movimiento relevante que recorrerá todo el continente, algunos durarán a pesar de todo, otros desistirán en el camino y unos serán una especie de grupos de culto, aquí es donde entran Los Tres, Lucybell y, por supuesto, Los Tetas.

El funk, el hip hop, el soul y el acid jazz son algunos de los componentes de la música de Los Tetas, grupo formado en 1994 por Cristian Moraga (C FUNK), Francisco González (PEPINO), David Eidelstein (RULO), Camilo Castaldi (TEA-TIME), Felipe “Felo” Foncea y Max Reyes. La ayuda de un músico, si bien no experimentado pero algo de recorrido, como Alvaro Henriquez les hace grabar sus primeros demos, pero es en 1996 cuando se edita el grandioso: Mama Funk. Este primer álbum demuestra que estamos ante una banda conformada por músicos talentosos, las influencias de soul y funk son evidentes, un trabajo digno de ser firmado por cualquier banda anglosajona, los temas más sobresalientes son “Corazon De Sandia”, “Hormigas Planas”, “Sale Lucas”, “Segundo Subterraneo” y “El Sol No Tiene Ganas De Venir“. Un debut sobresaliente el cual pondrá en el mapa a esta banda, quizá, como la mejor agrupación haciendo esta fusión de ritmos en el continente.

El grupo salió de gira por muchos lugares, en 1997 sale un EP de nombre Cha Cha Cha, con la canción homónima junto a remezclas del primer disco. “La Medicina” es su segundo trabajo de larga duración, aquí podemos escuchar las influencias de Ohio Players O Nwa, George Clinton y, desde luego, James Brown, una obra funk por excelencia, sutil, delicada y bailable. Temas como “La  Medicina”, “La Calma” y “Papi Donde Está El Funk” son destacadas y fueron sencillo, sin embargo, mención aparte merecen las canciones: “Porcel”, “Primavera” y “Bola Disco“.

Las constantes peleas entre los integrantes por inclinarse hacia un género determinado repercutieron en no grabar nada en un buen lapso de tiempo. Todos querían escuchar más de ellos, sólo que no sabían qué dirección deberían tomar en su carrera, la expulsión de Rulo Y Tata como bajista fue otro detonante importante, el grupo tenía toda la calidad pero parecía que nadie podía salvarlo.

Tómala es el tercer disco en forma de Los Tetas, editado principalmente en Chile y México, y es, probablemente, el álbum más experimental de todos, incomprendido no por bajo en calidad sino por la tardanza para editarlo, la mezcla de guitarras funkys, bajos finamente acentuados y la influencia yanqui -porque algunos de los miembros vivían en Estados Unidos-. “I Like”, “Funkee Monkee”, “Despertar” y “Te Quiero Así” son altamente recomendables.

Años después, la salida como solista de Camilo (Tea Time) hace que oficialmente la banda se desintegre. Hay algunos reencuentros posteriores, aunque ninguno ha sido una detonante para tener un nuevo trabajo de ellos.

Los Tetas fueron, o son, una gran banda, de las mejores que podemos presumir en Latinoamérica, fueron confundidos y boicoteados por ellos mismos, músicos virtuosos que impactaban en sus presentaciones, no fueron capaces de controlar su ego, pero son los candidatos ideales si lo que buscas es moverte y escuchar sonidos inspiradores, mucho funk, mucha acritud, mucho corazón pero, quizá, poca dedicación.

“Si soy un arrogante es porque tú también, si soy un dios no me tengas fe, si soy un ángel, jamas lo sabré y si soy tu amante, ven y bésame”.

“Generacion perdida”, Los Tetas.